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martes, julio 28, 2015

Hoy escribo a mis Ausentes



Hoy les escribo a mis ausentes,
Atacado por el insomnio,
Producto de mí ofuscada mente
De solitario irredento,
Otrora optimista hasta la muerte.

Hoy abro mi corazón a su ausencia
Y dejo libres mis lágrimas,
Que cual penantes ánimas,
Quisieran eliminar la distancia.

Hoy desgarro mis venas mentales,
Para verter su sangre en el papel,
Para así aliviar de mi espalda
La ya tan pesada carga,
De una ausencia que no por necesaria
Deja de marcar mi piel.

Recuerden llevar por siempre,
Respeto y tolerancia, alegría y benevolencia,
Altruismo y humildad, inteligencia y generosidad,
Diplomacia y rectitud, buen genio y cordialidad
Y nunca, absolutamente nunca, pierdan la dignidad.

Hoy escribo a mis ausentes,
En un día cualquiera, de un caluroso mes,
Día en el que engendro estas palabras
Que me ayudan en el camino a recorrer,
Esperaré paciente hasta que las vuelva a ver.

Esperaré la respuesta para los sueños que me he forjado,
No importa cuántas veces caigan, volverán a levantarse,
Serán como el ave gigante que sus alas despliega al instante,
Sintiéndose en libertad para los aires surcar,
Hasta que por fin llegue, el tan ansiado momento,
En que podremos volvernos a encontrar.

Arturo Neimanis

lunes, abril 20, 2015

El doble y la dobla - Eduardo Semtei

Tenía 5 semanas sin escribir mi columna de El Nacional. Estaba en el exterior. Concretamente en Washington. Estudiando, becado, sin necesidad del fucking Cadivi, at the Office of Inspector General. Central Intelligence Agency. Washington. D.C. 20505. 

Me encontraba cursando el seminario “Ways to bring down a government”, que se traduce más o menos: “Distintas formas para tumbar un gobierno latinoamericano que esté presidido por un heredero que aparezca diariamente en televisión y que use un doble en los viajes al exterior”.

Una de las materias fundamentales estaba relacionada con los criterios de diferenciación entre el original y la copia, o el doble, sistema de seguridad inventado por Fidel Castro para que cuando intenten un magnicidio le den el tiro a otro; hasta el Benemérito Gómez lo tenía, pues su doble se encargaba de probar la comida que le servían y así verificar que no estaba envenenada, vainas de los dictadores; en este caso actual la referencia para distinguir el uno del otro lo representa el bigote chorreao, entre otros criterios. En el original se perciben, en el bigote, muchas veces, trazos de las comidas ingeridas por el heredero. En el doble el bigote es simétrico, perfectamente alineado con la quijada, de color uniforme y ciertamente brilloso.

De banda a banda la copia viste mejor que el original. El original va usualmente acompañado de un señora muy decente, eso sí, pero un poco pasada de moda. Nada de garbo. Sus trajes siempre lucen como pesados, las chaquetas no armonizan con los zapatos y mucho menos con la cartera.

Mientras que en la pareja original cada miembro parece mirar siempre a lugares distintos, el doble y la dobla se miran enamorados y tiernos. El doble no amenaza, no apabulla, no acribilla a nadie. La dobla usa vestidos sencillos, tipo coctel, que luce esplendorosamente, dándose un toque de juventud y elegancia envidiable. El doble tiene la prudencia del silencio y la cordura. El doble usa su tarjeta de Cadivi conjuntamente con la dobla. Duermen en un hotel 3 estrellas. Siempre parecen sonrientes. La dobla no anda conspirando contra Rafael Ramírez. La dobla no tiene 120 familiares en el gobierno. La dobla no anda apurada queriendo mudarse a la residencia presidencial. La dobla no tiene una rivalidad con Diosregalao en materia de competencia para ver quién tiene más familiares enchufados. Este personaje de marras tiene a su hermano y a su mujer como ministros. Superando ampliamente al general Gómez, que también amaba a su familia.

El doble mientras tanto hace sus colas de rigor para comparar margarina Mavesa, harina PAN, mayonesa Kraft, pasta regulada, jabón de lavar y aceite vegetal. El doble critica en las colas todo el desastre. El doble ve con asombro las previsiones del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y de la Cepal en el sentido de que la economía venezolana experimentará una recesión cercana a 7% y una inflación superior a 120% en el año 2015.

El doble y la dobla en ese sentido están pensando seriamente votar por la oposición. Y hasta fugarse y pedir asilo como hacen, o hacían, los deportistas y artistas cubanos. El doble habla de los señores diputados españoles. El original les saca la madre. Al doble le parece que la iniciativa de Obama de romper con el bloqueo a Cuba es una buena señal para América Latina, y que conjuntamente con los acuerdos atómicos con Irán se convierte Obama en un paladín de la paz, del entendimiento y del diálogo. El original no le ve a Obama ninguna iniciativa y es incapaz de ofrecerle su reconocimiento, por el contrario, el original se va de inmediato a Cuba para felicitar “intuito personae” al mismísimo Fidel, a quien le atribuye todo el éxito del desbloqueo y caracteriza los acuerdos e intercambios de embajadores como una victoria del viejo dictador que, por cierto, la mayoría del tiempo tiene lagunas mentales y principios claros de demencia senil.

Por lo que ven, saqué evidentes ventajas en el curso con la CIA. Hay muchísimos más seminarios. Variados. Tipo Open English pero llamado Open Conspiracy.

Al doble le parece tan sencillo estimular las tres fundamentales áreas de la economía, producción, distribución y consumo, mediante la simple medida de incorporar al sector privado a todo el proceso, como lo va a hacer Cuba, lo hicieron Vietnam y China, entre otros. El original quiere torcerle el pescuezo a Jorge Roig, incendiar Fedecámaras, nacionalizar hasta las pocetas y baños públicos. Así que la última encuesta ómnibus preparada por el encuestador de las pasarelas arroja como resultado que más de 99,99% de los consultados prefiere que se vaya el original y se quede el doble. Estoy seguro de quién sería el triunfador si se presentaren original y copia como candidatos presidenciales.


lunes, abril 06, 2015

La Venezuela De Pinga (Solo para Adultos) - Gustavo Tovar-Arroyo

Los intelectualazos venezolanos se horrorizan con mis palabrotas, se retuercen por mi lenguaje beligerante de arrabal.

No los culpo, de hecho, los entiendo, su insoportable levedad de ser los hace levitar, flotar, en medio de tanta inmundicia chavista. No desean ensuciarse, no quieren sudar, luchar en las calles, ellos prefieren drogarse con el estupefaciente del voto (sin condiciones electorales justas), sin movilización que reivindique la victoria, sin nada que implique arrostrar de frente a la tiranía.

No son complacientes, tampoco colaboracionistas, son intelectualazos, es decir, histéricas doñas de pizarrón y academia. Viven de espejismos y de tiza. Por eso cuando escuchan una mentada de madre, un insulto, una arrechera salpicar de una garganta, colocan un pañuelito en su nariz y se cubren avergonzados, más bien, horrorizados.

Esta entrega está subida de tono, como lo está el país. No es apta para intelectualazos ni doñas académicas, está inflamada de venezolanidad, es decir de carne y hueso.

Está escrita sólo para adultos, está escrita para ti.

Edgar Ramírez, un gocho genial

Edgar Ramírez podría ser uno de los mejores actores venezolanos de todos los tiempos, sino el mejor. He seguido su carrera con interés fraternal y cultural. Fraternal, porque el aprecio y admiración que le profeso me hermanan a él. Cultural, porque cada acierto de Edgar me conmueve, nos conmueve a todos los venezolanos como parte de una misma cultura. En ese orden de ideas hay que reconocer y agradecer lo bien que nos ha hecho quedar ante el mundo ese gocho genial.

Escribo “gocho genial” y me detengo para abrir un paréntesis.

(Los gochos, siempre los gochos, tan admirables y dignos como Daniel Ceballos y todo el pueblo tachirense que ni se doblega ni se vence. ¡Viva el Táchira! Un sonoro aplauso a su enaltecido y corajudo espíritu. Venezuela es y siempre será mejor por ellos.)

Sigo.

La filología de un venezolanista cabal

Pocos saben que Edgar además de ser un extraordinario actor y un humanista instruido y muy culto, es un venezolanista cabal. Su sensibilidad artística y su cultura a un tiempo abundante y diversa, están marcadas por un inusual y orgulloso amor por Venezuela.

Lo corroboré cuando encarnó al bandido “Coco” en la película Domino (2005) dirigida por el reconocido Tony Scott (director de Top Gun, entre otras), hoy lamentablemente fallecido.

Pese al estelar elenco que intervino en ese peculiar film: Mickey Rourke (9 semanas y media), Keira Knightley (Piratas del Caribe), Christopher Walken (Francotirador), Jacqueline Bisset (Abismo), Delroy Lindo (Malcolm X), Lucy Liu (Los Ángeles de Charlie), entre tantos otros, Edgar Ramírez sobresalió de tal manera que su actuación y protagonismo lo catapultaron instantáneamente en su desafiante y exitosa carrera cinematográfica.

Tuve la oportunidad de ver Domino y comentarla con Edgar en una presentación que nos hizo a un grupo de amigos hace algunos años. Quedé sorprendido y admirado, les comentó el porqué.

Coco (Edgar Ramírez) debía encarnar a un criminal latinoamericano y para tal fin, en un inusitado atrevimiento venezolanista, el “gocho genial” le pidió al director que le permitiera interpretar al bandolero como si éste fuera venezolano y no mexicano. Tony Scott aceptó la sugerencia y Coco debería entonar entonces un acento marcadamente criollo y pronunciar palabras prototípicas de nuestro argot más rancio y característico.

Para diferenciarnos en el lenguaje, el filólogo Edgar Ramírez en un arrebato de genialidad y conocimiento de nuestra cultura, de la real, de la cotidiana, de la de carne y hueso, escogió una palabra que los venezolanos empleamos con excepcional desparpajo, una palabra que ningún otro latinoamericano usa con tanta singularidad y frescura.

La palabra escogida para distinguir a Coco como bandido venezolano fue: “mamagüevo”.

El mamagüevismo revolucionario

No creo que la selección semántica de Edgar haya sido provocada por la crisis política que el chavismo le ha causado al país ni creo que Maduro, Cabello o Jorge Rodríguez hayan inspirado el uso del término. Por más tachirense que sea Edgar y por más que Maduro, Cabello o Rodríguez sean para el imaginario popular unos memorables “mamagüevos”, su motivación fue más bien cultural y en lo que cabe estética.

Un “mamagüevo” para los venezolanos no es aquel que comete felación (sexo oral), un “mamagüevo” es un tipo soberbio, pedante, alguien que no nos cae bien por su arrogancia y fatuo engreimiento.

Todo enchufado chavista es un “mamagüevo”, pero no todo “mamagüevo” es chavista. También los hay en la oposición. La palabra recoge una antipatía exacerbada, una arrechera aglutinada en la garganta y un desprecio hondo, muy hondo, como el que sentimos contra el chavismo.

Lo que nos hace inferir que si Edgar Ramírez no fuese actor sino historiador quizá su motivación como filólogo cambiaría y llamaría al período chavista, por su estética y por su cultura, un “mamagüevismo revolucionario”. Sus próceres saltan a la vista: Carreño, Silva, El Aissami, Chaderton, Ramírez, Carvajalino, Barreto, etc.

Pensándolo bien: ¿será que a Edgar sí lo inspiró la crisis política y sus próceres?

Le preguntaré.

La Venezuela de pinga

Otra curiosidad semántica y cultural venezolana es que la antítesis del “mamagüevo” la representa otra figura fálica: el tipo que es “de pinga”.

El venezolano “de pinga” es un tipo pana, buena gente, amigable y exitoso; un tipo que colabora, respeta y apoya al venezolano y a Venezuela, que enaltece nuestra cultura y sublima la venezolanidad.

Un tipo “de pinga” jamás sería chavista ni apoyaría su “mamagüevismo revolucionario”. No lo usaría ni se beneficiaría de él, todo lo contrario: lo acusaría y enfrentaría.

Porque el venezolano “de pinga” es un emprendedor, un demócrata, un humanista liberal, un creador de oportunidades, un ejecutivo y un productor, un reivindicador de derechos, un artista, un activista de la libertad.

Venezuela será “de pinga” en la medida que los venezolanos “de pinga” se unan para enfrentar a los “mamagüevos” que han impuesto su dictadura. A veces nos frustramos y pensamos que los “mamagüevos” son mayoría pero no es verdad, no lo son. Los venezolanos “de pinga” son…, somos mayoría.

Estoy convencido de que una Venezuela “de pinga”, muy “de pinga” ha florecido. La encarnan los estudiantes, María Corina, Leopoldo López, Daniel Ceballos, Antonio Ledezma, Lilian Tintori, Mitzy Capriles, Gabriela Montero, Ricardo Haussman, Ana Julia Jattar, Gerver Torres, J.J. Rendón, David Morán, Edgar Ramírez…, la encarnas tú, la encarnamos todos los que aspiramos y luchamos por la libertad, los que no nos calamos el mamagüevismo revolucionario y los que estamos dispuestos a jugarnos la vida porque lo “de pinga” en Venezuela, es decir, lo humano, lo industrioso y creativo, lo respetuoso y apto, vuelva a florecer y prosperar.

Si Bolívar fue el venezolano más “de pinga” de la libertad, sigamos su ejemplo, liberemos al país, liberémonos, la Venezuela “de pinga” no sólo está en ti y en mí, eres tú y soy yo, somos nosotros, la Venezuela “de pinga” está en nuestro porvenir, hagamos que prevalezca, hagamos que venza.

Unamos lazos, que muera el mamagüevismo de la opresión. Compatriotas fieles, la fuerza es lo “de pinga” de la unión.

Sigamos el ejemplo que el Táchira dio…

domingo, marzo 22, 2015

Nico Babá y sus cuatrocientos ladrones - Gustavo Coronel

REFLEXIONES DOMINICALES



Aquí están los principales culpables, no lo olvidemos


Como se explica que un “asesor” reciba un pago de $50 millones de un cliente? Si el llamado asesor es un vice-ministro o un socio del ministro, el pago tendría una explicación . Porque el mejor asesor del mundo no puede garantizarle al cliente un contrato. Pero quien tiene autoridad para otorgar el contrato si puede garantizarlo. 

La "asesoría", en ese caso, hace que suceda lo deseado por ambas partes. El cliente recibe el contrato y el asesor sus $50 millones. Y si el contrato es de $800-1200 millones, dirá la empresa, que son $50 millones de “comisión?. Claro, esto no es asesoría sino corrupción y es lo que ha pasado y sigue pasando, en grado nunca visto antes, en la Venezuela de Chávez y Maduro. 

Lo estamos viendo en el caso de un tal Nervis Villalobos, ex-funcionario de Chávez y Rafael Ramírez, quien recibió tal “honorario” por su “asesoría”.

El concepto de dinero para esta gente que pertenece a la pandilla de los oligarcas “revolucionarios” no es igual al que tenemos el resto de los mortales, quienes hemos pasado toda una vida trabajando para ahorrar lo esencial para la vejez y no sabemos si ello será suficiente. Se meten $20 millones en el bolsillo con una firma, como lo hizo Tobías Nóbrega o $50 millones con una palabra al oído del ministro.

Esta gentuza que ha parido la revolución chavista puede dar propinas de cien mil euros al Concierge del Hotel Crillón de París, porque el dinero no se lo han ganado trabajando. 

Así lo reporta Nelson Bocaranda sobre un tal Diego Salazar, primo de Rafael Ramírez, ver RUNRUNES del 17 de marzo, 2015. Esa es una suma que un venezolano de la calle jamás verá, aunque pase toda su vida trabajando, un venezolano que probablemente lleva una foto del difunto Chávez en el bolsillo de su camisa, al lado del corazón, y lo recuerda con cariño, sin darse cuenta de que fue aquel Dr. Frankenstein quien creó estos monstruos.

La gentuza de la llamada revolución ha cometido un doble crimen. Por un lado, se han enriquecido de manera grosera a costa de los dineros nuestros. Pero, además, han prostituido a grandes porciones del pueblo venezolano, a quienes han convertido en limosneros, mediante las dádivas de comida gratis, pequeñas sumas de dinero, electrodomésticos o celulares y pañales hechos en China.

Que siente el venezolano honesto cuando ve este estado de cosas?

A quienes protestamos abiertamente contra la corrupción desatada, la gentuza que está robando nos llama “envidiosos”, porque piensan que si nosotros estuviéramos en su lugar estaríamos robando de la misma manera. 

En realidad, al pensar así cometen otro crimen, el de tratar de rebajarnos al nivel de la miseria moral y espiritual que los caracteriza. Lo que sentimos es indignación e impotencia. 

Quisiéramos ver a esta gentuza en la cárcel pero, en su lugar, quienes están en la cárcel o en el cementerio son quienes los combaten. Sentimos mucha frustración porque creemos que la justicia debe prevalecer pero ya muchos hemos perdido la paciencia y muchos otros están próximos a perderla.

Observamos que los venezolanos que aparecen señalados como lavadores de dinero por tener enormes depósitos de dinero en el Banco de Andorra son todos gente ordinaria, de mediano a bajo nivel burocrático en el régimen, uno que otro guardaespaldas o presidente de empresas de maletín. Solo uno, quizás dos, tenían un nivel de vice-ministro. Uno de ellos, el ex- viceministro de Energía y Petróleo, Nervis Gerardo Villalobos, recibió un pago por “asesoría” de $50 millones de la empresa Duro Felguera, según reporta la prensa. 

Los otros son: Javier Alvarado Ochoa, vinculado a Villalobos a través de Derwick Asociados; Carlos Luis Aguilera, del entorno del difunto sátrapa de quien fue guardaespaldas, quien tenía millones de euros depositados en Banco Madrid; Omar Jesús Farías; José Luis Zavala, amigo del anterior, con su empresa de maletín Green Trail International con casi tres millones de dólares en depósito; una empresa llamada IZOTE Energy Inc. que la conocen en su casa, cuyo presidente es Alcides Rondón, educado en la Academia Militar. 

IZOTE es una empresa pantalla del vice-ministro de seguridad ciudadana del ministerio del interior de Venezuela; Francisco J. Villarroel, de PDVSA, quien parece haber sido Gerente de Control de Pérdidas de esa empresa (imagínense ustedes que descaro).

El caso de Aguilera es inaudito. Este guardaespaldas del difunto Chávez recibió el 4,8% de comisión de manos de un consorcio español por facilitar un contrato de $1850 millones para el Metro de Caracas. Aguilera era el accionista principal de una empresa llamada Tecno tren, la cual fue la “asesora” que facilitó el contrato. 

Ver: 

Cualquiera podrá darse cuenta de que estos acólitos son apenas personas interpuestas de los jefes. Un guardaespaldas no facilita un contrato de $1850 millones ni nadie que se llame Nervis puede tener autoridad para otorgar contratos de la magnitud del arriba mencionado. Si se jalan estas cabuyas se viene todo el rollo.

Nos preguntamos: si esta gentuza de segunda línea burocrática tiene esos inmensos depósitos en el exterior, que no tendrán los de primera línea? Los Ramírez, Nóbrega, Merentes, Cabello, los familiares del difunto, los ministros, los legisladores y burócratas y contratistas del entorno inmediato de Chávez y de Maduro. 

¿Como es posible que esta gentuza tenga 16 años en el poder, engañando de manera impune a un pueblo masoquista que sigue creyendo en ellos? 

Poner las instituciones de rodillas: el Tribunal Supremo de justicia y sus castrati; la Asamblea nacional; el CNE; el Poder Moral; el Alto Mando Militar, todo convertido en una pocilga moral de incalculables proporciones? La fuerza del dinero.

De que estamos hechos los venezolanos que hemos permitido que esto suceda? Y, en términos más generales, de que están hechos los líderes políticos latinoamericanos, quienes han sido cómplices de esta inmensa tragedia moral y material venezolana? Los Insulza, los Samper, Santos, Mujica, Bachelet? Y otros quienes son miembros activos de la pandilla que se ha repartido el dinero petrolero venezolano: Ortega, Morales, Kirchner, Correa y los hermanos Castro, parásitos miserables que le han chupado miles de millones de dólares a la nación venezolana, dinero que no volverá jamás.

Los cínicos líderes, reunidos en UNASUR, hasta han decidido recientemente comenzar a enviar comida y papel tualé a Venezuela, un acto de falsa misericordia para el pueblo que sufre de una humillante variante de la Estanflación, la cual consiste en pasar hambre con los fundillos sucios.

Y a esto, el país decente responde de manera desconcertante. Daniel Ceballos, preso ya hace casi un año, dice: “Lo que abrigo no es rencor, sino esperanza, progreso y futuro: Yo perdono hoy a quienes nos torturan; ¡la Venezuela que viene no es de venganza alguna y sí de perdón y encuentro”. 

Admiro lo que dice el joven Ceballos y no soy tan civilizado como él, pero en mi corazón, a pesar de estar en libertad y lejos del horror cotidiano venezolano, no hay perdón, no hay reconciliación. Hay sed de justicia. 

He sido educado para un mundo donde la justicia prevalece, donde los buenos siempre triunfan. No puedo ceder estos principios y valores esenciales porque entonces lo he perdido todo. Sé que transito una delgada línea entre el deseo de justicia y la venganza. Pero creo que muchos venezolanos de hoy están ante el mismo dilema. 

No es el dilema de un venezolano violento, sino el dilema de un venezolano que se formó para vivir en una Venezuela que ha sido destruida casi completamente por la gentuza “revolucionaria”. Por eso, con ellos no puede existir diálogo ni reconciliación posible, so pena de bajar banderas que nos son indispensables para seguir siendo quienes somos. 

He visto que la figura de Mandela es frecuentemente citada como ejemplo de quien supo perdonar en aras de lograr un mejor futuro para su pueblo. Quienes lo hacen tergiversan la historia, ya que Mandela nunca transigió con el régimen de apartheid hasta que ese régimen se vio obligado a liberarlo y él pudo acceder a la presidencia. Entonces, solo entonces, fue magnánimo. 

No es posible ser magnánimo desde una posición de debilidad, solo se puede ser magnánimo desde una posición de fuerza. Y esto es lo que mis compatriotas quienes abogan por el diálogo con la gentuza no logran comprender. A esa gentuza hay que derrotarla primero para, luego, dependiendo de cada caso individual, ser magnánimos. 

La responsabilidad de un Cabello o de un Maduro no dan pie para la magnanimidad. Hay no menos de 400 bandidos quienes no merecen perdón ni gesto alguno de reconciliación. Podrá Chaderton ser diplomático de una nueva Venezuela? O Alfredo Toro o Iván Rincón? Podrán Darío Vivas o Pedro Carreño optar por escaños en un futuro Congreso Nacional? Podrá Giordani ofrecer su experiencia a la nueva Venezuela? Qué valor aportarían Del Pino o Coronado o Jesús Luongo a la nueva industria petrolera nacional? Será Ramírez apenas condenado a tres meses de labor comunitaria por sus pequeños pecados?

Si acaso los queremos tener de regreso en poco tiempo, perdonémoslos. CAP permitió a Chávez dar su golpe, a pesar de las advertencias que le hicieron, porque no podía creer en militares golpistas. 

Caldera y los demócratas de la época, impulsados por el amiguismo político venezolano, que en realidad es complicidad, liberaron a Chávez y ello causó muertes y pavorosa tragedia. 

Hacer borrón y cuenta nueva ahora es invitar una repetición de la tragicomedia “revolucionaria”.

Peor aún, es quitarle todo significado a los gestos de honestidad y de sacrificio que han hecho muchos venezolanos que se han enfrentado al régimen.

sábado, marzo 14, 2015

Carta de un Venezolano Arrecho

Señor Maduro:

Que su incapacidad no sea motivo de terquedad.


Decido comenzar de esta manera con el fin de hacerle abrir un mundo de posibilidades a las que usted mismo se ha negado llámese por capricho, orgullo, ansias de poder, negligencia o cualquier otro motivo que no va más allá de la terquedad. Soy un ciudadano venezolano como usted dice ser y como millones podemos demostrarlo fácilmente, cosa que usted no ha hecho.

Nací y vivo en la revolucionada pero siempre bella San Cristóbal, ciudad en la que usted no se ha arriesgado si quiera a convocar una concentración en su apoyo, pero que ataca sin escuchar las peticiones del pueblo, porque al igual que su predecesor, notablemente nunca ha sido del agrado de la mayoría en este municipio olvidado por los “Políticos”. Las razones de dicho desagrado no serán desarrolladas en esta misiva, ya usted bien las conoce, pero es importante hacerle saber que a pesar del desacuerdo, lo reconocemos como la persona a quien el organismo encargado le dio el título de Presidente de la República; y es precisamente por esa razón que trato de llegar a usted directamente, y no a otros personajes a quienes por rumores (Fuertes rumores, o fuertísimos e innumerables rumores mejor dicho), deberíamos hacer llegar cualquier manifestación para que tomen decisiones en el rumbo del país.

Allí mismo comienza desde mi humilde punto de vista su incapacidad. Y para no pecar de ofensivo, he decidido citar la definición de la palabra según la Real Academia de la lengua Española:


(Del lat. incapacĭtas, -ātis).

1. f. Falta de capacidad para hacer, recibir o aprender algo.

2. f. Falta de entendimiento o inteligencia.

3. f. Falta de preparación, o de medios para realizar un acto.

4. f. Estado transitorio o permanente de una persona que, por accidente o enfermedad, queda mermada en su capacidad laboral.

5. f. Der. Carencia de aptitud legal para ejecutar válidamente determinados actos, o para ejercer determinados cargos públicos.

~ laboral.

1. f. Der. Situación de enfermedad o de padecimiento físico o psíquico que impide a una persona, de manera transitoria o definitiva, realizar una actividad profesional y que normalmente da derecho a una prestación de la seguridad social.


Con el concepto claro, continúo. Pues sus dotes demostradas en gestión abarcan ampliamente el concepto descrito. No tiene usted la mínima capacidad para tamaño responsabilidad que implica ser Presidente de una Nación. Como es vagamente conocido, su experiencia en el área laboral consta de aproximadamente siete años como conductor en la empresa Metro de Caracas, donde su gloria estuvo en formar parte del Sindicato de trabajadores, asignación que lo hizo llegar a la directiva de la organización, es decir, que un puesto de liderazgo para elevar la voz obrera, fue (según usted y los que votaron por usted en el ’99) suficiente mérito para participar en el diseño del máximo instrumento legal que rige la República. Ingenua decisión, aunque esperada, recordando que meses antes el mismo pueblo había elegido un golpista fracasado como presidente. Sin embargo, esa misma incapacidad, que obligatoriamente lo fue llenando de materia política, se convirtió en su mejor bastón de ascenso a la cumbre, pues es notable que sus únicos estudios (los marxistas), realizados en Cuba le facilitaron la cercanía a los hermanos Castro, a quienes hoy usted idolatra abiertamente, y que han fungido como sus mentores para suceder a Hugo Chávez porque al parecer usted sólo no habría tenido la capacidad.

Su historia completa no se la voy a contar, porque además de tantos capítulos oscuros que desconocemos, tampoco creo que sea tan incapaz como para no recordarla; sería redundar hablar de sus injerencias en Paraguay que concluyo en su calificación de persona “Non Grata”, sus negociaciones turbias con China para el fondo multimillonario que no alcanza hoy para recuperar la economía, las compras de armas a Rusia que han dado tanto de que hablar en materia de corrupción y miles de casos que si bien no podemos afirmar porque sería difamar al protegido, han sido foco de “Rumores” que empañan hasta el hastío la imagen de demócrata justo que tanto quiere hacernos creer en sus nuevas alocuciones obligadas, que por cierto, muy pocos ven porque la mayoría estamos en la calle protestando. Ni hablar de la FANB, que se ha doblegado humillando la otrora respetable institución castrense ante un simple partido político, y que por ende usted no es capaz de dirigir como comandante en jefe porque ya lo hacen los dirigentes del partido.

Qué vergüenza siento de tener un mandatario que en lugar de demostrar al oponente la transparencia de su victoria electoral, se mofa de los que disentimos para desviar la atención de los que queremos que se cuenten los votos, de los que queremos elecciones manuales porque no confiamos en la señora Lucena que luce sin pudor el brazalete del 4F, de los que pedimos ver y autentificar su acta de nacimiento, y eso Sr. Maduro demuestra según el punto tres del concepto, que usted no tiene la capacidad para demostrar su legitimidad. Muy diferente a la “Legalidad” de la que goza, pues la ley en este país es una bola de plastilina con la que juegan en Cuba, pero la legitimidad se la da la confianza que no ha podido ganarse y que difícilmente alcanzará mientras siga actuando como un dictadorzuelo de cuarta.

Por el hecho de haber estado estos quince años adversando las decisiones y políticas del régimen al que usted pertenece, he llegado a pensar en momentos que es probable que yo no esté en lo correcto, pero basta ver cinco minutos de su mal léxico atiborrado de frases recién estudiadas, o sus bailes de salsa en cadena nacional mientras sus bandas criminales llenan de sangre las calles de Venezuela, o simplemente salir a la calle y ver el estado de las vías terrestres, de los hospitales, de las escuelas, los anaqueles vacíos, el éxodo de valioso talento humano, la sobrecargada página de sucesos en los diarios, entre miles de flagelos más que usted no ha sido capaz de eliminar desde el poder.

Sr. Maduro, su incapacidad es tal, que con el precio del barril de petróleo y las reservas que tiene nuestro país, es para que los negocios con otros países se hicieran en Bolívares, pero bien sabemos que el único Bolívar fuerte que ha existido, murió hace más de ciento ochenta años y tristemente ha sido utilizado, y hasta sus restos profanados por simple capricho de uno de sus tantos amos.

No puedo dejar de señalarlo por la persecución y encarcelamiento de disidentes, que demuestra su incapacidad de enfrentarlos en el terreno público, en un debate de altura ante medios libres y democráticos, porque eso sería sacarlo de su terreno totalitario y nuevamente su incapacidad de superarlos lo dejaría en evidencia. Ahí está nuestro Alcalde Daniel Ceballos, preso por levantar su voz, que es la voz de más de las dos terceras partes de los sancristobalenses, pero usted no tiene la capacidad de entender el significado de una victoria electoral propia, visto en como muestra con orgullo donde el expresidente muerto ruega a la gente que le de su voto, y a pesar de ello, y de recurrir a las trampas del voto asistido y otras que no podemos afirmar, apenas le alcanzo para ganar mediocremente con un cincuenta por ciento.

Me gustaría creer que tiene la capacidad de entender que un padre hablando de comida no llena la barriga de sus hijos, ni un empresario hablando de productividad mejora la vida del obrero, o un Presidente hablando de paz no detiene las muertes por falta de ella, son las acciones las que logran los cambios. Tampoco pretendo hacerlo entrar en razón con esta carta, porque con la debacle económica, social y política que vivimos, el hecho de escucharlo decir que todo está bien, habla de su falta de razón, y de capacidad. Lo que pretendo es hacerle llegar mi sentimiento que aunque sé es compartido por muchos, para un gobernante debería ser motivo de preocupación que al menos uno de los ciudadanos no reconozca su gestión por sus incitaciones a violar los derechos fundamentales de la población, por disfrutar la lucha a muerte del pueblo con sus propios familiares, por hacerse la vista gorda ante esta brutal carnicería que se vive en las calles. Tiene usted todavía la oportunidad de recapacitar y reivindicarse ante la historia, transparentando las manchas dejadas por su régimen permitiendo una investigación a todos los hechos de corrupción y pagando con justicia sincera lo que se dicte, o si bien prefiere, siga usted tomando las decisiones que crea convenientes, o peor aún, cumpla las órdenes de otros entes de los que no se sienta capaz de contradecir, que la propia historia y la justicia divina se encargarán de devolver la verdadera paz a Venezuela.